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Periquito de Bourke

Reproducción

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El nido para el periquito de bourke debe ser una caja vertical de madera, con una base de 20 x 20 centímetros y unos 30 centímetros de altura. El orificio de entrada será de unos 5 centímetros de diámetro y estará situado en el centro de la mitad superior. En el interior es conveniente poner alguna estructura que les permita trepar desde el fondo y les facilite el acceso al orificio de salida. Puede ser un trozo de tela metálica clavada por dentro. Yo prefiero utilizar otro sistema, clavo en el exterior un listón de 2 a 3 centímetros de ancho situado a unos 3 centímetros bajo el orificio de acceso, esto les sirve para agarrarse al entrar. Este listón se corresponde con otro situado al mismo nivel en la parte interior del nido -pueden clavarse los dos listones a la vez- que sirve de ayuda para la salida. En el interior dispongo una capa de tres o cuatro dedos de serrín húmedo cubierto con otra capa de 2 centímetros de grosor de serrín seco. El objetivo es mantener cierto grado de humedad en el interior del nido que facilite el desarrollo de los embriones y la eclosión de los huevos.

Los nidos deben colocarse entre 1,80 y 2 metros del suelo. He comprobado que son muy caprichosos respecto a la elección de orientación de la entrada, por lo que conviene colgar uno o dos en cada pared para facilitarles la elección. Recuerdo a este respecto a una de mis parejas de cría que pasó dos años sin poner ni un solo huevo. Coloqué otro nido en la única pared del volador donde no había ninguno, sin darme tiempo a terminar de colocarlo entraron en el nido cuando todavía lo sostenía entre las manos y tres días después pusieron su primer huevo.

Los nidos no deberían colocarse hasta mediados de abril, cuando creemos que no se producirán bajadas bruscas de temperatura que pudieran coincidir con el nacimiento de los po-lluelos. De hecho, el único problema de este periquito es que la hembra cuatro o cinco días del nacimiento de los polluelos deja de acostarse encima de ellos y lo hace a su lado. Dicho de otro modo, no los "tapa", por lo que si desciende la temperatura las crías pueden morir de frío.

Una vez colgados los nidos actúan como estimulante del celo, el macho comienza a alimentar a la hembra y ésta a su vez empieza a investigar los nidos, hasta que encuentra uno que considera adecuado. Una vez elegido el nido entrará en él y no tardará en iniciar la puesta, que suele ser de un huevo diario hasta un total de cuatro o cinco. Los huevos son de color blanco puro que incubará ella sola durante un período de 18 días una vez puesto el tercer huevo. Durante el tiempo que dura la incubación y los primeros días tras el nacimiento de los polluelos la hembra apenas abandonará el nido. El macho entrará cada día para alimentarla solicitamente.

Los recién nacidos están cubiertos de un suave plumón blanco. Crecen con rapidez y suelen estar tumbados sobre el dorso. El anillamiento debe realizarse alrededor del octavo día con una anilla de 4 milímetros de diámetro. Los jóvenes abandonan el nido al cabo de un mes y los padres los continúan alimentando durante tres o cuatro semanas más.

Para entonces pueden considerarse totalmente independientes y es aconsejable separarlos de los padres, de manera que la hembra pueda iniciar su habitual segunda puesta. En ocasiones pueden hacer una tercera, sin embargo esto podría perjudicar a la hembra.

La alimentación de la pareja y de los polluelos una vez han abandonado el nido, es la habitual, aunque es conveniente añadir el suministro diario de la pasta de huevo y zanahoria. También se les puede dar un poco de pan mojado con leche, tomando la precaución de vigilar su estado de conservación para evitar que fermente. Para eliminar este problema es preferible no utilizarlo en aquellas ocasiones en que las temperaturas son excesivamente elevadas.


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